Naturaleza en cifras

¿Cuánta superficie quemada de Europa está dentro de espacios naturales protegidos?

Casi dos quintas partes de la superficie quemada cartografiada en la UE en 2025 estaban dentro de espacios Natura 2000. Las cifras muestran la estrecha relación entre la gestión de incendios forestales y la conservación de la naturaleza.

Las cifras de 2025

En 2025, los incendios quemaron 424.023 hectáreas dentro de Natura 2000, la red de espacios naturales protegidos de la Unión Europea. Esto representó aproximadamente el 39% de toda la superficie cartografiada como quemada en la UE ese año, según el Centro Común de Investigación de la Comisión Europea.

En otras palabras, de cada 100 hectáreas que ardieron, unas 39 estaban dentro de esta red de conservación.

De la superficie quemada cartografiada en la UE en 2025, el 39,3% estaba dentro de espacios Natura 2000 y el 60,7% fuera de la red. Dentro de la red ardieron 424.023 hectáreas.
Superficie quemada cartografiada en la UE en 2025
ZonaHectáreasPorcentaje
Dentro de espacios Natura 2000424.02339,3%
Fuera de espacios Natura 2000655.51560,7%
Total1.079.538100%
Fuente: evaluación preliminar del JRC sobre la temporada de incendios de 2025, publicada en marzo de 2026. La cifra fuera de la red y los porcentajes se calculan a partir de sus totales publicados. Gráfico: NuraGaze. Descargar datos (CSV) · Descargar gráfico (PNG).

Estas cifras abarcan los 27 países miembros de la UE y, específicamente, Natura 2000. El territorio situado fuera de esa red puede contar con otras formas de protección, incluidas las figuras nacionales. El 39% describe la proporción de superficie quemada situada en la red. No significa que ardiera el 39% de todo el territorio protegido.

Qué protege Natura 2000

Natura 2000 reúne lugares seleccionados para conservar hábitats y especies valiosos y amenazados. Incluye paisajes donde las personas viven y trabajan, y las actividades pueden continuar si son compatibles con los objetivos de conservación. A finales de 2023, la red comprendía 27.165 espacios y cubría el 18,6% del territorio terrestre de la UE. La Agencia Europea de Medio Ambiente registra la extensión de la red.

Esto aporta un contexto útil: una red que cubre menos de una quinta parte del territorio terrestre de la UE concentró casi dos quintas partes de la superficie quemada cartografiada en 2025.

La comparación requiere cautela. Los espacios protegidos difieren del resto del paisaje en su vegetación, ubicación y clima. Estos porcentajes por sí solos no indican si la protección aumenta o reduce el riesgo de incendio. Una evaluación significativa compararía lugares con condiciones similares y examinaría cómo se gestionan.

Sí muestran, sin embargo, que una parte considerable de la huella de los incendios de ese año coincidió con terrenos destinados a la conservación.

Qué muestra un mapa de superficie quemada

Medir esa huella empieza con imágenes de satélite. El Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales, conocido como EFFIS, las utiliza para identificar y cartografiar superficies quemadas. Esto ofrece una forma coherente de examinar la extensión de los incendios entre países. Sus mapas son estimaciones y el producto de superficie quemada puede incluir quemas prescritas o ambientales, además de incendios forestales.

El total utilizado aquí incluye incendios cartografiados más pequeños. La serie de comparación histórica de EFFIS excluye los incendios de menos de 30 hectáreas y, por ello, da un total distinto para 2025. Todas las cifras de este artículo utilizan los mismos totales de la evaluación preliminar.

¿Qué ocurrió en el ecosistema?

Un mapa de terreno quemado deja sin responder una pregunta importante: ¿qué ocurrió en el ecosistema?

El fuego afecta de forma distinta a cada hábitat. Algunos ecosistemas han evolucionado con incendios periódicos, y ciertas plantas y animales dependen de ellos o se benefician. La guía de la Comisión Europea sobre Natura 2000 reconoce que los incendios de intensidad baja o moderada en ecosistemas adaptados no deben considerarse automáticamente deterioro ecológico. En algunas circunstancias, puede ser adecuado permitir la recuperación natural.

Los incendios más frecuentes o severos pueden producir un resultado diferente. Pueden alterar las condiciones que permiten recuperar la vegetación y afectar a los hábitats, los suelos y el agua. Para comprender las consecuencias hay que examinar el ecosistema, la intensidad del fuego y el patrón de incendios anteriores. Una hectárea quemada mide superficie afectada; no es una medida completa de biodiversidad perdida. La evaluación de la OCDE sobre los impactos de los incendios forestales explica por qué importan estas diferencias ecológicas.

Planificación de paisajes protegidos

Para quienes gestionan paisajes protegidos, esto hace que la preparación sea especialmente importante. Las medidas deben reflejar lo que cada espacio intenta conservar, junto con los riesgos para las comunidades e infraestructuras vecinas.

La Agencia Europea de Medio Ambiente recomienda enfoques adaptados a las condiciones locales, incluida la gestión de la vegetación, el fomento de estructuras forestales más resilientes y la planificación de la recuperación. Estas medidas funcionan mejor cuando propietarios, equipos de conservación y otros agentes locales participan desde el principio.

La vigilancia añade otra parte de esa preparación. Las cámaras, los satélites y los sensores pueden ayudar a identificar posibles incendios y aportar información a los equipos de respuesta. Su utilidad depende de la cobertura, las comunicaciones y la capacidad de verificar una alerta y actuar. Una detección más temprana puede permitir una respuesta más rápida, aunque el resultado siga dependiendo de las condiciones y los recursos disponibles. La descripción general de detección de incendios forestales de la GAO estadounidense explica estas posibilidades y limitaciones.

Para un parque o un área de conservación, planificar en la práctica significa decidir qué hábitats necesitan especial atención, dónde es limitada la visibilidad, quién comprueba una posible detección y cómo llega esa información a los equipos de respuesta. Esas decisiones dan a la vigilancia una finalidad clara dentro del plan de conservación más amplio del espacio.

Nuestras guías para comparar métodos de detección y evaluar la cobertura de las cámaras exploran estas cuestiones prácticas.

Fuentes y lecturas recomendadas

  1. 2025 was EU’s most destructive wildfire season on record Centro Común de Investigación de la Comisión Europea, 31 de marzo de 2026
  2. Advance report on forest fires in Europe, Middle East and North Africa 2025 Centro Común de Investigación de la Comisión Europea, 2026; JRC146199
  3. Espacios Natura 2000 designados conforme a las directivas de Hábitats y Aves de la UE Agencia Europea de Medio Ambiente; cifras de la red a finales de 2023
  4. Áreas terrestres protegidas designadas en Europa Agencia Europea de Medio Ambiente
  5. Evaluación rápida de daños: cómo se cartografían las superficies quemadas Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS)
  6. Orientaciones sobre Natura 2000 y el cambio climático Comisión Europea, 2026; apartado 2.4
  7. Understanding wildfire risk in a changing climate OCDE, 2023; apartado 2.5.2
  8. How to make European forests resilient to wildfires by working with nature Agencia Europea de Medio Ambiente
  9. Science & Tech Spotlight: Wildfire Detection Technologies US Government Accountability Office, 2025

Gráfico y cálculos: NuraGaze, con datos de JRC / EFFIS, © Unión Europea, reutilizados bajo CC BY 4.0. Alcance de los datos, cálculos y créditos de reutilización.

NuraGaze proporciona software de alerta temprana de incendios forestales y sistemas de vigilancia. Este artículo explica datos públicos y no estima los daños que habría evitado un sistema de detección.

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